miércoles, 7 de mayo de 2008

Se llena el Monumental

Eso es lo que se vio en las boleterías del Monumental: con las populares agotadas, ayer se vendieron las plateas San Martín y Sívori disponibles y sólo quedaron 3.500 tickets de los otros sectores asignados para River. Sin contar la parte de San Lorenzo, se llevan recaudados 1.200.000 pesos. Hoy, de 10 a 19, se pondrá a la venta el remanente en Núñez y a través del sistema de Ticketek. Ahí se venderán entradas para las plateas Centenario media y baja, que cuestan 20 pesos para los socios (se vende una por carnet) y 50 para los invitados (se entregan dos por persona). El otro sobrante es de plateas Belgrano alta, cuyos valores son de 30 y 60 pesos.

El cholo todavia no encontró el equipo

En los nueve días más trascendentes desde que está en River, Simeone tomó decisiones polémicas, arriesgadas, que desafían a la lógica. Dejó a Buonanotte en el banco del Gasómetro y en la Bombonera jugó sin Abreu y con Gerlo en lugar de Ferrari. Ahora, más al límite que nunca, para la "final" de mañana contra San Lorenzo el Cholo no haría experimentos: pondría a sus 11 mejores hombres. Y lo que más hace ruido es que sería un equipo bastante distinto al que jugó el superclásico, con menos poder ofensivo a pesar de la obligación de ganar y con figuras como Ortega y Alexis Sánchez afuera...

Los apellidos son pesados. Uno porque es el símbolo de River. El otro, porque fue la sensación en los primera parte del año. Tanto el Burrito como el chileno generan preocupación en cualquier rival. Sin embargo, la realidad es que hoy ninguno de los dos es titular indiscutido. El jujeño no gravitó en La Boca, ni con la pelota ni ejerciendo liderazgo. Alexis viene de mal en peor: una siesta suya generó el gol de Delorte ante Argentinos, en la ida contra el Ciclón cometió un penal tan infantil como clave, y frente a Boca tomó todas decisiones equivocadas. Por eso, las exclusiones del chileno y Ortega no sorprenden. Lo que sí evidencia contradicciones en el DT es que Archubi, titular en el Gasómetro, ni siquiera está concentrado para la revancha...

De todos modos, el equipo que se deduce de los trabajos tácticos que realizó ayer Simeone es casi idéntico al del miércoles pasado. Claro que con Buonanotte en lugar de Archubi ganaría todo lo que perdió hace siete días: desequilibrio, desborde, precisión en la zona caliente y gol. Del otro lado, seguiría Augusto. ¿No es más peligroso Alexis por la banda? Tal vez, ¿pero este Alexis? Si el tándem Ferrari-Augusto fue lo que más lastimó a San Lorenzo en la ida, ¿habría que cambiar?

El ensayo en Ezeiza fue por separado: primero los defensores (Ferrari, Cabral, Tuzzio y Villagra) atacados por suplentes; y después el resto (Ahumada, Abelairas, Augusto, Buonanotte, Falcao y Abreu). Los de arriba trabajaron sin rivales, sólo para ejercitar movimientos, con Augusto y el Enano sobre las rayas y los dos 9 en el área. Por ende, el esquema sería un 4-4-2 ó un 4-2-2-2, según cómo se lo mire. Ahora, si esto es lo mejor que tiene hoy, ¿por qué ante Boca hubo cinco nombres diferentes?

El domingo, Simeone eligió a Nico Sánchez en lugar de Cabral, un intocable para él, porque el ex Racing arrastraba una molestia muscular. Y Ahumada no podía jugar por estar suspendido. Los otros cambios sí fueron variantes tácticas: entró Gerlo para sumar juego aéreo y con Ortega, Alexis Sánchez, el Enano y Falcao, el técnico intentó ganar velocidad para la contra. Al final, le salió todo al revés. Mañana, la idea es lastimar por afuera sin desequilibrarse y matar por adentro. Es la gran revancha. Para River y para el Cholo.

Ni el burrito ni el chileno




El Burrito todavía no está 10 puntos, como él quiere, después de la lesión muscular y la recaída por su problema personal. Aquel 16 de marzo, cuando salió a la media hora del partido con Racing, fue un quiebre en el año de Ortega. Volvió, dejó destellos de jerarquía especialmente contra Argentinos, pero no es el mismo jujeño del arranque. Es como que le falta un cambio de marcha.

Mientras que el chileno fue Niño Maravilla por última vez el 23 de marzo, contra Vélez: desde entonces nunca más fue aplaudido por sus por sus gambetas, sino por sus recuperaciones en defensa y encima, quedó manchado por el penal que hizo en la ida con San Lorenzo.

Todo indica que estarán en el banco en la revancha

Carrizo, optimista

Fue el que a pesar de la derrota, cumplió con lo suyo, se animó a pisarle la pelotita a Palacio y demostró tener huevos ante la mismísima 12. Y en un plantel en el que la autocrítica puertas afuera prácticamente no existió, también fue el que asumió el cachito de derrota que le correspondió. "Nos da bronca haber perdido contra Boca, obvio. Y más porque el gol entró por donde se supone que tiene que haber un hombre. Fue un error mutuo: mío por no hacerme escuchar y de Gerlo por no pegar un grito y mandar a marcar al córner al que espera el rebote", dijo Juan Pablo Carrizo, el líder del arco.

Sin tortas ni velitas para celebrar sus 24 años, apenas con un par de palabras, el arquero demostró que no sólo está pasando por un buen momento con los guantes en las manos. Claro y contundente, admitió que tampoco sirve lamentarse eternamente y que el hoy es San Lorenzo. Y arrancó bien arriba. "Será una final y nosotros vamos a salir a ganarla. Sin desesperarnos, pero a ganarla. Es claro: tenemos que pasar", explicó. Y admitió que no espera "que San Lorenzo salga a jugar de la misma manera que en su cancha. Ellos se van a cuidar. Saben que nosotros estamos perdiendo 2-1 y que en el Monumental un gol vamos a meter".

Por las dudas, como suele hacer antes de cada partido, JP practicó penales frente a sus compañeros. Y aunque sólo pudo atajar uno de los ocho que le patearon (a Falcao), se mostró muy confiado en que River no necesitará llegar a esa instancia. "Lo podemos definir antes".